Voy a la casa de mi tía con una amiga. Tengo un amigo de 30 años que ama a las mujeres maduras y sin que él lo sepa le avisé a mi tía que íbamos a pasar por su casa a tomar un café. Por supuesto que la tía está de acuerdo conmigo, tendrá que provocar a mi amigo, que todavía es un poco inexperto y tiene un sueño en el cajón, para que se folle a una mujer madura. La tía se emociona cuando le pido que actúe para alguien y se emociona aún más cuando temo que el tío regresará en cualquier momento.